El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizó una antigua ciudad maya ubicada al norte de la Reserva de la Biosfera Calakmul, en Campeche.
La ciudad, denominada Minanbé, se localiza tan alejada de caminos o veredas que los arqueólogos decidieron nombrarla con una expresión del maya yucateco que significa “no hay camino”.
Los indicios sugieren que la ciudad habría permanecido aislada y prácticamente intacta por más de mil años.
Para uno de los investigadores, la falta de “callejones”, como los exploradores denominan a los caminos de tierra abiertos décadas atrás para actividades madereras y utilizados como acceso a otros vestigios arqueológicos, era buena señal.
“En comparación de otros lugares en los que hicimos recorridos de superficie, aquí el acceso resultó mucho más difícil; sin embargo, en los últimos tres años, es el primero que encontramos intacto, no hay ‘calas’ de saqueo».
Ivan Šprajc, investigador de la Academia Eslovena de las Artes y las Ciencias.
Las calas de saqueo son excavaciones ilegales realizadas para robar piezas arqueológicas de valor histórico, práctica común en diversos sitios arqueológicos.
Los investigadores nombraron al sitio como Minanbé, que proviene del maya yucateco: mina’an, que significa “no hay”, y be, “camino”.
De esta forma, se siguió la tradición de la arqueología maya de denominar algunos sitios a partir de las características del lugar o en alusión a as circunstancias del descubrimiento.
¿Cómo era Minambé?
Mediante un video, se explicó que la ciudad fue uno de los asentamientos detectados desde el aire utilizando tecnología de escaneo láser aerotransportado, llamada LiDAR.
Durante la exploración, los arqueólogos y trabajadores abrieron camino con un machete a lo largo de cinco kilómetros para avanzar en cuatrimotos. Sin embargo, incluso después de ese recorrido, es necesario caminar una distancia similar para llegar al sitio.
Tras realizar el reconocimiento del lugar, comparando las imágenes LiDAR, se descubrió un asentamiento de 15 hectáreas oculto bajo la capa forestal.
En el lugar, se encontró un núcleo urbano conformado con plazas rodeadas de edificios palaciegos y religiosos, además de terrazas y humedales con canalizaciones hidráulicas.
El hallazgo de Maninbé concuerda con el panorama regional de una zona ampliamente modificada para actividades agrícolas que alcanzó si apogeo en el periodo Clásico Tardío.
De acuerdo con Ivan Šprajc, la ciudad tuvo una posición jerárquica vinculada con la producción agrícola y la comercialización de los excedentes.
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